Hace tiempo en la escuela hablaban de el acoso escolar, al inicio comenzó como una burla el hecho de la relación que establecía el agresor y la víctima, poco a poco las relaciones que incluían violencia se hacían más frecuentes, ya no se podía hablar sin que hubiera agresión verbal, lentamente las relaciones personales se corrompían y las personas degradaban la calidad de comunicación establecida, todo comienza con un apodo como “RABANO”, y culmina con la agresión el sometimiento, abuso , la intolerancia cosa que culmina con la decadencia escolar. La siguiente historia trata de cómo el “RABANO” PASO DE SER LA VICTIMA A CONVERTIRSE EN UN GENERADOR DE VIOLENCIA.
Al inicio del ciclo escolar el RABANO, era un alumno como cualquiera, iba venia y hacia lo que debía, pero todo cambio cuando uno de sus compañeros leyó sus mensajes y se entero de que sus progenitores y lo llamaban por “RABANO”, desde entonces lo llamaban por el sobrenombre engendrado desde el hogar, lo cual le causaba una humillación ante sus compañeros, esto se aúno a su baja autoestima y para fortalecerla comenzó a generar violencia entre sus compañeros, comenzaron a competir por quien ponía el mejor apodo, el que decía la mejor incoherencia durante la clase, pero eso no era suficiente el “RABANO” sentía que esto no era suficiente para remediar la humillación causada por culpa de sus padres, ser “RABANO” desencadeno otras agresiones, era la botana del salón y consecuentemente sufría cosas como:
-RAYADURAS DE MOCHILA
-GOLPES COMO CACHETADAS, O A PUÑO CERRADO
-SER LA ENSALDA OBESA
Cuando ya no soporto más el rábano comenzó con la agresión física no tenía otra forma de defenderse y sin pensar más la víctima se convirtió en un agresor potencial que destruyo las relaciones entre compañeros de su salón el último semestre.
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